Y si la vida no es una broma, entonces ¿porque coño reímos?

jueves, 15 de septiembre de 2011

Ya no sé qué o a quien creer.

Ya, bueno puede que diga que no me importa, que me da igual su vida, pero no es así, me importa demasiado.
Me importa demasiado porque busco siempre su mirada cada mañana entre los ojos de la gente, y busco también su sonrisa tan perfectamente perfecta entre toda la gente de este mundo, pero no lo encuentro, y solo consigo Llorar.
Trato de encontrar una sonrisa similar a la de él, pero ¡no!, no la encuentro, ninguna sonrisa es tan sencillamente compleja y feliz como la de él.

Mi vida y la de él están ligadas la una con la otra, porque de un cierto modo, nos encontremos no sé porqué, ni para qué, pero nos encontremos por algo, quizás por azar, por destino...
Ya no sé en que y quien creer, todos me dicen que lo olvide pero no puedo, no puedo olvidar sus dulces palabras, su dulce voz; no puedo olvidar sus brazos, sus ojos, su sonrisa; pero sin embargo alguien dentro de mi mente me dice que luche, que gane la batalla, que no lo olvide... pero todo es en vano, no sirve nada, sigo anclada aquí, estoy en medio de la calle, esperando que mi mente deje de pensar en él, pero no puedo.



Y es que por él sería capaz de perder la vida, de romperme en dos, de quebrar mi cuerpo por que solo él sea feliz, por ver una sonrisa en su cara, aunque eso implique tener que callar por dentro, como una idiota, callando este sentimiento que me ronda tanto tiempo dentro.
Porque puede que diga que él puede hacer su vida, pero por alguna razón, por algún motivo aparentemente ausente, su vida y mi vida, están ligadas una a la otra.



2 comentarios:

  1. El amor nos hace débiles y aunque no nos convenga para nosotros será la persona perfecta!!!Me encanta!!!Escribes muy bien!!!!

    Un besitoooo!!!!

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias, el amor es muy traicionero .. =S

    ResponderEliminar